Está comprobado que en los centros de detención de prisioneros de guerra y sospechosos de terrorismo de los Estados Unidos se usa la tortura y se hacen traslados ilegalmente fuera de las fronteras de los EE.UU., para privarles de las garantías constitucionales y jurídicas.
A principio del mes de marzo el gobierno de los Estados Unidos ha admitido públicamente que dos ciudadanos afganos prisioneros en la base militar de Bagram, situado a 35 millas Norte de Kabul, han muerto después de haber sido torturados. Según los certificados de muerte firmados por la mayor Elizabeth Rouse, patóloga militar miembro de las fuerzas armados estadounidenses, los dos han muerto a causa de excesos de golpes. Dilwar, 22 años, que tenía una enfermedad cardíaca, ha sido víctima "de lesiones causada por un objeto contundente sobrepuesto a las extremidades inferiores que ha agravado una patología en las coronarias", es decir los golpes recibidos durante su interrogatorio han causado un infarto. Habibullah, 30 años, hermano de un comandante talibán, padeció un edema pulmonar que ha "sido agravado por una lesión causada por un objeto contundente."
En los certificados de muerte aparecen cuatro apartados que distinguen la causa de muerte en natural, accidental, suicidio u homicidio. El homicidio es definido como una muerte debida al comportamiento intencional o deliberadamente imprudente de un individuo o más de uno. El representante de las Fuerzas Armadas ha subrayado que una investigación tiene que todavía establecer si el homicidio ha sido culposo o entra en la categoría de justifiable killings, homicidios realizados en estado de necesidad.
FUERA DE TODA GARANTÍA
Tanto Dilwar como Mullah Habibullah fueron prisioneros en la base de Bagram donde la CIA y las fuerzas especiales del ejército estadounidense han creado una sección especial para los interrogatorios. Tras una barrera de tres filas de alambrada, se encuentran seis contenedores metálicos dónde los acusados de ser miembros o miembros de Al Quaeda o comandantes talibanes son torturados para conseguir informaciones.
De las declaraciones del representante del Gobierno de Washington parece que la reciente captura de Khalid Sheikh Mohammed es también el resultado de informaciones conseguidas por la fuerza a algunos prisionero de este centro.
El centro de Bagram forma parte de una red clandestina establecida por los Estados Unidos después del 11 de septiembre de 2001. Todos los centros son situados fuera de las fronteras del país para impedir que los prisioneros o sus abogados, puedan disfrutar de las garantías procesales de la constitución americana. Estas garantías son un requisito dado que la ley no puede ser irrazonable, arbitraria o caprichosa y protege a todos los individuos, que puede apelar para que sean reparados los potenciales abusos.
El otro centro conocido se encuentra en la base militar de Diego Garcia, en el medio del océano Indico. En estos centros, Bob Woodward ha escrito en el "Washington Post", se practican métodos de interrogatorio que "confunden la distinción tradicional entre el bien y el mal, el abogado y lo inhumano."
No se sabe cuantas personas han sido detenidas por los Estados Unidos durante la guerra, pero el gobierno ha admitido que 3.000 están encarcelado en Afganistán, 1.000 en los Estados Unidos y 625 a Guantánamo, en el Camp X-ray. Estos presos, de los que tampoco se conoce el nombre, no tienen acceso a abogados, no reciben visitas de la Cruz Roja Internacional y como no son considerados prisioneros de guerra por los Estados Unidos, no tienen derecho al trato garantizado por la Convención de Ginebra en vigor desde 1949.
TORTURAS EXISTEN Y...
Dos afganos, Abdul Jabar y Hakkim Shah, ex detenidos en el centro de Bagram, han declarado de haber entrevisto allí a Dilwar. Han añadido que durante su detención han sido mantenidos desnudos, encapuchados y privados del sueño por un período prolongado. Hakkim Shah ha contado también haber sido pataleado por una mujer, perteneciente al equipo que hizo el interrogatorio, mientras un colega suyo lo sujetaba. Parece que las mujeres han sido empleadas en los interrogatorios porque su presencia crea malestar a los presos que practicando un islamismo integrista no aceptan ser tocados por las mujeres y no están acostumbradas a obedecerlas.
Otra táctica de tortura psicológica empleada en estos centros se llama "bandera falsa", a propósito se crea en el prisionero la impresión que se encuentra en la prisión de una nación famosa por el empleo brutal de la tortura para animarlo a colaborar.
Pero cuando estas tácticas no han funcionado, los miembros de la CIA también han usado fármacos y analgésico con los prisioneros gravemente heridos. Fuentes anónimas han revelado que esto ha sucedido en el caso de Abu Zubaida - el miembro más importante de Al Qaeda en manos de los Estados Unidos antes de Sheikh Mohammed - herido a la ingle durante su captura en Pakistán en marzo de 2002, y ahora colaborador.
Las capturas de Ramzi Binalshibh en Pakistán, Omar al-Faruq en Indonesia, Abd al-Rahmin al-Nashiri en Kuwait y Muhammad al Darbin en Yemen son el resultado directo de informaciones sacadas a los prisioneros con la tortura.
... TRASLADOS OCULTOS
Si un preso continúa resistiendo y se niega a hablar, después de un período de detención en uno de los centros sería llevado a un país aliado de los Estados Unidos para ser sometido a métodos de tortura aún más brutales. El traslado se realiza en aviones privados y sin una solicitud de extradición. Siria, Egipto, Marruecos, Nigeria, Turquía, las Filipinas, el Pakistán, Sudáfrica, Jordania e Israel han recibido prisioneros trasladados secretamente desde alguno de estos centros. Estas naciones han sido seleccionadas porque habitualmente utilizan la tortura y algunos de ellas suministran a los presos sodium penthol (pentotal).
Ejemplar es el caso de Muhammad Saad Iqbal Madni que, después de hallarse su nombre en un documento de Al Quaeda, ha sido trasladado por Indonesia a Egipto en un avión a reacción Gulfstream sin que ningún juez autorizara este traslado. Madni está todavía en Egipto, en aislamiento; se sabe solamente que ha sido repetidamente interrogado. Un funcionario indonesio ha defendido lo realizado por su país declarando que el presidente Megawati Suhamoputri no pudo hacer pública la implicación de Washington porque habría corrido el riesgo de aislarse de los partidos islámicos.
Otro ejemplo afecta a un estudiante yemení trasladado por Pakistán a Jordania, y se puede mencionar a los cinco argelinos y al bosnio le trasladados a Guantanamo después de la excarcelación ordenada por el Tribunal Supremo bosnio por falta de pruebas.
PRISIONERO SIN CONSTITUCIÓN
Las revelaciones sobre las causas de la muerte de Dilwar y Mullah Habibullah han puesto de nuevo de manifiesto el comportamiento hipócrita de los Estados Unidos que condenan cada año países como Cuba por violación de los derechos humanos mientras ellos mismos están violándolos, así como la Convención de Ginebra sobre el trato a los prisioneros de guerra como la Declaración de los Derechos Humanos. Además la mayoría de las naciones utilizadas por Washington para torturar a los prisioneros fueron, antes del 11 de septiembre de 2001, condenadas anualmente por el Departamento de Estado norteamericano por maltrato a los presos.
Organizaciones humanitarias como Amnistía internacional y Human Rights Watch han pedido repetidamente acceso a los prisioneros retenidos en Camp X-ray. Recientemente Human Rights Watch ha declarado que los Estados Unidos no pueden retener los presos por tiempo ilimitado y ha solicitado la liberación de todos los talibanes detenidos en Guantanamo, precisando que tres tipos de prisioneros deberían ser enseguida liberados: "los soldados talibanes detenidos por causa del conflicto ya acabado entre los Estados Unidos y Afganistán, a menos que no tengan que ser procesados por crímenes de guerra; los civiles sin una estrecha unión con Al Quaeda o con los talibanes y que, probablemente, no habrían tenido que nunca ser trasladados a Guantánamo; los terrorristas no implicados en la guerra en Afganistán, a menos que sean acusados de crímenes y procesados."
El Tribunal de la Audiencia de Washington ha emitido una sentencia que les niega a los prisioneros de Camp X-ray la protección de la Constitución, visto que la prisión es situada en un territorio donde los Estados Unidos no tienen soberanía. La corte ha decidido que los presos no "pueden pedir su liberación en base a las violaciones de la Constitución, de tratados o de la ley Federal. Los tribunales no son un mecanismo a su disposición."
|
|